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TECNOLOGÍA

No solo es por moda, este diccionario de Instagram te puede servir para tus negocios

Son usados para acompañar el pie de página de alguna foto en Instagram, publicaciones en Facebook y de opinión en Twitter.

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Las redes sociales se han convertido en una herramienta de ventas súper efectiva. Por medio de videos cortos y fotografías con menciones atinadas, puedes vender cualquier cosa en cuestión de minutos. Una de las formas de atraer clientes, que están buscando algo que tiene que ver con tu producto o servicio, es utilizando un buen hashtag, que esté en tendencia y que consiga que te encuentren.

Palabras que por sí solas carecen de significado, pero que en el entorno de Instagram, Twitter y Facebook tienen mucho sentido y en ocasiones son claves para entender la publicación que se está compartiendo.

Mucha gente usa a diario hashtags en sus fotos, pero siguen sin conocer su significado y a veces cometen el error de usarlas cuando no deben. En este artículo vamos a mostrar un pequeño diccionario de Instagram con 20 hashtags muy usados, pero a menudo mal interpretados.

La mayoría de los términos de esta lista son acrónimos o juegos de palabras cuyo significado, a veces, resulta imposible de entender.

Merece la pena que eches un vistazo a las descripciones y qué significan en Instagram todos estos hashtags, porque seguro que más de uno te sorprenderá.

#OOTD

OOTD significa «Outfit of the Day» y se podría traducir al español como «Indumentaria/atuendo del día«. Se suele utilizar mucho en perfiles de Instagram sobre moda y complementos para indicar que ropa vistes hoy.

#WCW

Las iniciales WCW provienen de «Woman Crush Wednesday» y este hashtag lo utilizan los usuarios de Instagram los miércoles de cada semana para compartir la foto de alguna mujer por la que ellos sientan admiración.

#Regram

El hashtag #Regram se utiliza para referirse a una publicación de otra persona que tú has reposteado en tu propio perfil, siempre mencionando al autor de la foto. Se podría decir que su significado es equivalente al retweet de Twitter.

#Foodporn

No seas malpensado jeje…

El término Foodporn se utiliza para etiquetar fotos de comida o platos tan apetecibles que sólo de ver la foto te entra el apetito.

#POTD

POTD es el acrónimo de «Photo of the Day«.

Este hashtag suele ser utilizado por los usuarios de Instagram para etiquetar su mejor foto del día. Así que, por favor, intenta evitar usarlo en tus selfies o en fotos de pies.

#GF

Las iniciales GF provienen de «Gang Family» o «Global Family«. Y no es más que una comunidad de instagramers que apoya el talento fotográfico alrededor del mundo.

Esta comunidad tiene hasta su propio sitio web y usan su perfil oficial de Instagram para compartir con sus seguidores la mejor foto del día etiquetada con su hashtag.

Así que ya sabes, si quieres participar y que tu foto aparezca como destacada en su perfil, simplemente etiquétala con el hashtag #global_family.

#MCM

MCM significa «Man Crush Monday» y su uso es similar al hashtag #WCW que hemos explicado antes. La única diferencia es que en este caso se publica la foto de un hombre y se comparten los lunes de cada semana.

#F4F

El hashtag #F4F significa «Follow for Follow«. La gente lo usa para pedir que les sigas y a cambio ellos te devuelven el follow. Es decir, si tu me sigues, yo te sigo.

#Fitspo

El término Fitspo lo utilizan normalmente los amantes del deporte para etiquetar fotos sobre hábitos saludable, cuerpos fibrosos y fitness en general.

#BNW

El hashtag #BNW significa «Black and White» y se utiliza para referirse a fotos publicadas en blanco y negro.

#L4L

Es similar al hashtag #F4F, pero en este caso L4L significa «Like for Like» y se utiliza para pedir Likes a cambio de Likes. #LFL en Instagram también significa lo mismo y se usa para el mismo fin.

#WHP

WHP (Weekend Hashtag Project) es el hashtag oficial de Instagram para su concurso de fin de semana. Si aún no sabes de qué va, te recomendamos que eches un vistazo a este post «Sube tu popularidad con los Weekend Hashtag Project de Instagram»

#TBT

TBT is el acrónimo de «Throwback Thursday«. Este hashtag se utiliza para etiquetar fotos de tu infancia o del pasado los jueves de cada semana.

Si quieres saber más sobre él, puedes leer este artículo que le dedicamos en su día; «Qué significa el hashtag #TBT en Instagram y cuándo usarlo»

#FBF

#FBF (Flashback Friday) es igual que el anterior TBT, pero en este caso para los viernes de cada semana.

#Petstagram

#Petstagram es el hashtag por excelencia que usa la gente para etiquetar fotos de sus mascotas.

#SelfieSunday

Este hashtag se ha convertido en uno de los más populares a día de hoy en Instagram, superando ya los 11Millones y medio de fotos etiquetadas. En un principio se usaba para etiquetar fotos de uno mismo (selfies) los domingos de cada semana, pero ya no sólo se limita a los domingos, sino que la gente suele usarlo cualquier día de la semana.

#GOTD

GOTD proviene de «Gram of the day» y su uso es similar al del hashtag #POTD. Es decir, para etiquetar tus mejores fotos del día.

#SMH

SMH es el acrónimo de «Shake My Head«. Se usa normalmente cuando alguien publica una foto de una escena ridícula o que no tiene explicación.

#LMAO

El término LMAO proviene de la expresión «Laughing my ass off» y básicamente viene a decir que te partes de la risa. Se suele utilizar para etiquetar fotos o vídeos que te resultan simpáticos y que pueden hacer reír a tus seguidores.

#Instamood

El hashtag #instamood es uno de los más usados en Instagram y se utiliza para indicar cuál es tu estado de ánimo a través de tu publicación.

Estos son los 20 términos de nuestro diccionario de Instagram, pero seguro que hay muchísimos más que seguro merecen estar en esta lista.

Y tú, ¿qué hashtags crees faltan en esta lista?

Con información de TodoIg

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TECNOLOGÍA

Desmentimos algunos mitos sobre tu microondas

Casi todas las casas mexicanas tienen un microondas, pero debido a la desinformación que provoca el Internet y los miedos de las abuelitas, este aparato no es bien aprovechado. Como nuestra misión es darte Instrucciones para vivir, aquí venimos a desmentir algunos mitos sobre este aparato que solo usamos para las palomitas.

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Robert Schiffmann inventó este electrodoméstico que se ha convertido en un imprescindible de muchos hogares. Fue el primero en imaginar y materializar el microondas en la década de 1960, e ideó muchos otros artilugios de los que hoy no podríamos prescindir. Pero su mente no podrá continuar proyectando objetos útiles: acaba de fallecer a los 86 años por una insuficiencia hepática.

Schiffmann trabajaba como científico para una empresa de equipos de panadería antes de convertirse en uno de los principales expertos en tecnología, desarrollando productos y procesos para expandir sus capacidades.

Durante 60 años, se esforzó en demostrar que este aparato no solo servía para calentar las sobras de la comida. El investigador creó desde las famosas palomitas de maíz para microondas hasta una base para descongelar alimentos. Además, desarrolló el primer sistema para cocinar comidas sin retirar el envase. Pero a pesar de haber facilitado nuestras vidas en gran medida, este electrodoméstico ha sido desprestigiado de distintos modos.

Si bien es cierto que se debe atender a ciertas consideraciones sobre su uso, Internet recoge falsas creencias sobre este aparato. A continuación, te decimos la verdad:

¿Su radiación modifica la composición de los alimentos?

Las radiaciones que emiten los microondas simplemente hacen vibrar las moléculas y así es como se logra calentar la comida, pero no modifican los átomos ni la composición química de los alimentos, más allá de los cambios normales que se producen con cualquier método de cocción.

Un uso habitual del aparato puede dañar tu salud

¿Cuántas veces hemos escuchado o leído que ponernos delante de un microondas cuando está funcionando puede provocarnos cáncer? Ya en el 2005, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento donde se indicaba que, si se utiliza siguiendo las instrucciones del fabricante, el microondas es seguro y conveniente para calentar y preparar alimentos para el consumo. 

Las ondas no emiten radiaciones ionizantes. Es decir, y según respalda la OMS, el uso de este electrodoméstico no provoca mutaciones en los seres vivos, no afecta al ADN, ni incrementa el riesgo de desarrollar tumores. Además, los microondas no pueden atravesar las paredes ni la rejilla de la puerta. En un análisis de seguridad de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), se midió la emisión del microondas al exterior, y los valores encontrados fueron prácticamente nulos.

Calentar alimentos en el microondas altera sus características

Cuando calentamos un alimento en el microondas, este no alcanza temperaturas superiores a las que llega la sartén, el horno o incluso la barbacoa. Todo tipo de cocción altera las características de los alimentos. Igualmente, las alteraciones químicas que se producen en los alimentos durante su calentamiento o cocinado en el microondas no son más severas ni más perjudiciales que las que se producen con otros procedimientos de cocinado. Sí es verdad que se pierden algunas vitaminas y minerales, pero esto suele suceder siempre que se realiza alguna cocción.

No se aconseja descongelar alimentos en el microondas

En la actualidad, los modelos disponibles descongelan perfectamente los alimentos, siempre y cuando se utilicen los recipientes adecuados.

De hecho, estos aparatos suman aún más funciones, ya que permiten calentar, cocer, asar, cocinar al grill o a la plancha, gratinar o incluso hornear como un horno de convección tradicional.

Un tip importante: La recomendación es usar vidrio, recipientes de cerámica y todos los plásticos etiquetados para uso en hornos microondas y evitar meter uvas o zanahorias crudas, pues se ha encontrado que a veces han soltado chispas.

Con información de La Vanguardia

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TECNOLOGÍA

Ex empleada de Facebook acusa a la compañía de malos manejos

Frances Haugen ha colocado al gigante tecnológico en aprietos y ha puesto de acuerdo al Congreso de Estados Unidos en la necesidad de regular las redes sociales.

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Frances Haugen tiene 37 años. Como Mark Zuckerberg. Ambos estudiaron en Harvard. Ella llegó con un título en Ingeniería informática para hacer un posgrado. Él, la quinta persona más rica del planeta, abandonó la carrera para dedicarse a la rentable tarea de dominar el mundo a base de conectarlo de un modo nunca visto antes en la historia. Es improbable que coincidiesen en sus años universitarios. Sí se puede afirmar que sus caminos acabaron cruzándose en 2019, cuando Haugen fichó por Facebook, la compañía valorada en casi un billón de dólares que Zuckerberg fundó hace 17 años.

Estas dos vidas lejanamente paralelas chocaron aparatosamente con el mundo como testigo. Haugen llevaba un mes tirando de la manta de forma anónima en The Wall Street Journal, sacando a la luz una información que ha empujado a la red social a una de sus peores crisis existenciales.

La exempleada se llevó consigo miles de documentos internos cuando dejó la compañía en mayo, desilusionada por lo que esos papeles demuestran: que Facebook trabaja con algoritmos que alientan una discordia que a veces cuesta vidas; que sus herramientas están diseñadas para crear dependencia y aumentar el consumo; que hacen poco por controlar al crimen organizado o que es mentira que traten a sus más de 3.000 millones de usuarios por igual. Y, lo que más ha encendido los ánimos en Estados Unidos, que sus gestores sabían que lo que ofrecen asoma a una porción nada desdeñable de las adolescentes (13%) al vértigo de los pensamientos suicidas y la anorexia. Todo ello, según Haugen, solo por dinero.

Frances Haugen reveló su identidad en televisión en horario de máxima audiencia, y el martes compareció ante el Senado para exigir a los legisladores que pongan coto a Silicon Valley en nombre de la protección de la infancia y la adolescencia.

Los senadores de ambos partidos aparcaron por un rato sus diferencias y la trataron con cortesía. Ella aguantó el tipo durante más de tres horas y hasta tuvo algún golpe genial, como cuando sugirió una salida digna para Facebook: “Declárense en bancarrota moral y admitan sus errores”. O como cuando a la pregunta de si se podía considerar a Zuckerberg el último responsable de esos algoritmos, planteó un sinuoso argumento que desembocaba en la culpabilidad del magnate sin acusarlo directamente.

Después de un mes de escándalos, el aludido rompió su silencio con un comunicado de 1.200 palabras en las que, por no decir, no decía ni el nombre Haugen. El escándalo de estas semanas ha abortado muchos de los planes de nuevos desarrollos de la empresa, y no solo la herramienta Instagram Kids, que ya que quedó aparcado a finales del mes pasado.

En 2019, Haugen empezó a trabajar en Facebook en un departamento llamado de Integridad Cívica, dedicado a hacer de la red social un lugar sano y limpio de falsedades para la comunicación política. No le fue demasiado bien. Cuando pasaron las elecciones que hicieron a Joe Biden presidente, se desmanteló el equipo, que la empresa había constituido tras sufrir un duro golpe de reputación por el escándalo de Cambridge Analytica, empresa que obtuvo los datos de millones de usuarios con supuestos fines académicos, que luego fueron usados, entre otras cosas, en la campaña de 2016 a favor de Donald Trump. Haugen contactó ese mismo día por un sistema de comunicación encriptado con un periodista del Journal.

En marzo, se mudó desencantada a Puerto Rico para teletrabajar. Ahí es cuando empezó a recopilar material de Workspace, una red social dentro de la red social accesible a los 60.000 trabajadores de la compañía. Le sorprendió la cantidad de información sensible al alcance de cualquiera de ellos. Cuando estuvo claro que no continuaría en su puesto dejó un último mensaje en ese foro: “No odio Facebook, la amo y quiero salvarla”. Y entonces, se puso en contacto con Whistleblowers Aid, organización sin ánimo de lucro que ayuda a quienes tienen material sensible que difundir en nombre de la salud democrática. Esas revelaciones están amparadas por la ley estadounidense.

De momento, Haugen parece dispuesta a todo. En su comparecencia invocó el ejemplo de legislaciones de protección a los consumidores, como las que afectan a los combustibles fósiles o al uso del cinturón en los coches. Marcaron época y hoy son incuestionables. La estudiante aplicada ha logrado agitar la opinión pública y que Estados Unidos se pregunte si a Facebook le ha llegado al fin su “Big Tobacco Moment”, en referencia al histórico acuerdo de 1998 que prohibió anunciarse a las grandes empresas de tabaco y las obligó a pagar miles de millones de dólares para compensar los costes de salud relacionados con los peligros fumar. Peligros de los que no advirtieron suficientemente, como, afirma Haugen, está haciendo ahora mismo Facebook con sus usuarios.

Con información de El País

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¿Por qué a los millenials no les gusta hablar por teléfono?

A esta generación de jóvenes las llamadas les parecen una especie de ofensa y una total intromisión.

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Estamos de acuerdo con que se debe hacer la pregunta de cortesía, ¿Te puedo marcar?, pero que no contesten el teléfono para enfrentar una simple plática sin autocorrector, denota la falta de seguridad en sus habilidades e incluso un bajo nivel intelectual para argumentar en una conversación cotidiana.

Es cierto que con un mensaje evitas tanto protocolo social, pero llamar a alguien te acerca más a la persona y tienes una mejor apreciación en todo sentido.

“No lo escuché”, “lo tenía en vibrador”, “no había señal”, son las tres principales excusas de los millennials para no coger una llamada. Los millennials y la generación Z han integrado la comunicación mediante plataformas asíncronas, en las que no es necesario que coincidan en el tiempo los dos interlocutores, y les resulta más fácil, cómodo y menos intrusivo, afirma Enric Soler, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) .

Según el estudio Generation mute, realizado a 1,200 millenials estadounidenses nacidos entre 1981 y 1996. Una llamada es una intrusión en la cual el joven no sabe cuánto tiempo lo mantendrá ocupado y, además, tienen la percepción de que quien llama tiene más necesidad que quien recibe la llamada. Otra de las excusas para evitar contestar el teléfono es: la invitación a un evento (55%), tener que hacer un favor (49%) o la confrontación verbal (46%).

Más allá de la intromisión o de la falta de seguridad, lo cierto es que el 81% de los jóvenes siente ansiedad antes de reunir el valor suficiente para hacer una llamada. “Perciben la llamada tradicional como una estrategia comunicativa arriesgada, porque en una llamada no pueden borrar las palabras pronunciadas en vivo dentro de una conversación. Esto les genera menos seguridad y confianza que, por ejemplo, emplear una nota de voz, formato que les permite repetir su alocución tantas veces como sea necesario antes de enviarla”, explica Ferran Lalueza, profesor e investigador de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

Recibir una llamada les resulta una intromisión en la vida cotidiana que consume mucho tiempo.

Ansiedad para llamar o para hacer videollamadas

Esta ansiedad se ha visto incrementada por la pandemia debido a las videollamadas: “Todos los supuestos ‘inconvenientes’ que les supone una llamada se ven agravados en las videollamadas, porque les obligan a mostrarse en vivo, sin filtros, viéndose a sí mismos con todos sus eventuales defectos amplificados y a la vista de los demás participantes”, advierte Lalueza.

Sensaciones de nerviosismo e inquietud, miedo a hablar durante las reuniones, cierto pánico escénico, estrés y menos productividad antes de una reunión son algunos de los factores que los expertos han bautizado como Zoom anxiety.

Más apegados al celular, pero menos capaces de interactuar en directo

“Los millennials (cuyas edades fluctúan entre 25 y los 40 años) y la generación Z (de 16 a 24 años) son los usuarios más intensivos del celular y mantienen interacción constante con otras personas a través de las redes sociales y las aplicaciones, pero, paradójicamente, han perdido el hábito de interactuar en directo”, afirma Lalueza. Hoy la generación que nació y adoptó desde la cuna el celular inteligente es la que menos interactúa en vivo.

Con información de Entreprenuer

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