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¿El año que perdimos?

Sin importar la edad que se tenga, este año pasará a nuestras historias personales como uno de los más complicados, difíciles y retadores de nuestras vidas.

2020 se ha consolidado como un período que ha transtornado la vida de todos, sin importar país, religión, color de piel, edad, sexo o estatura. Todos somos otros este diciembre.

Si bien cuando pasa un año es evidente que nuestro ser no es el mismo el 1 de enero que el 31 de diciembre, en este año los cambios se fueron al límite. Muchos en la calle comentan que no se van a sumar este año a su edad, porque se la pasaron encerrados. Y es justamente así como se inicia el recuento de todo lo que perdimos en estos 366 días (además la pandemia decidió pegarnos en año bisiesto para tener un día más): movilidad, personas queridas, lugares de diversión, lugares de distracción, salud, abrazos, besos, sexo, ver bocas y narices, trabajo, ingresos, amistades, familia… la lista puede ser interminable.

La gran mayoría de nosotros sin duda podemos enumerar las pérdidas y carencias de este 2020. Nos faltan dedos en las manos para hacer el conteo. Pero, ¿sabemos lo que ganamos? Yo no soy particularmente conocido por tener espíritu optimista, pero eso, sumado a todo lo que nos han madreado estos meses, no es una buena combinación. Sin dudarlo, podría terminar en una depresión terrible. Y sé que mi caso no es único, hay muchas y muchos que están igual o peor que yo.

Hace unos días decidí empezar un recuento de lo bueno y positivo que este año ha tenido y me sorprendí de la cantidad de cosas que he obtenido de este período.

Y creo que hay algunos puntos que puedo compartir porque muchos se podrían identificar.
Si bien este año nos hizo perder trabajos, nos hizo ver nuevas opciones para generar ingresos de manera personal y sin depender de jefes. Si bien perdí movilidad y dejé de salir de casa, pude ahorrar dinero al no gastarlo comprando cosas que no necesitaba. Si bien tuve que dejar de ver a mis amigos que viven cerca, pude reconectar con los que viven lejos a través de plataformas que hasta enero me eran desconocidas. Si bien empecé a subir de peso al estar encerrado en casa, ya como a la mitad de la pandemia decidí bajar poco a poco los kilos subidos

Es un hecho que este 31 de diciembre haremos un recuento de lo vivido, es muy posible que la gran mayoría de nosotros nos inclinemos por ver el saldo desde el punto negativo, pero tenemos tiempo para poder empezar a contar las cosas positivas que tuvimos este año. Por más mal que nos haya ido, siempre habrá algo positivo que debe de ser de donde nos agarremos para poder seguir adelante.

Agradezcamos lo que 2020 trajo, agradezcamos con todo el corazón, porque eso nos permitirá ver el 2021 con ojos de esperanza y no de alivio. El próximo año no va a cambiar las cosas como por arte de magia, el próximo año seguirá siendo difícil y complicado hasta que podamos volver a lo que será nuestra nueva realidad.

2020 no es un año perdido, es un año ganado en una experiencia inolvidable de crecimiento personal, esfuerzo y empeño. No somos los mismos, pero este año estoy seguro de que todos somos mejores.

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Gilberto Brenis

Escrito por Gilberto Brenis

Periodista, conductor de Radio y TV. Actualmente conduzco el programa matutino de noticias "Informativo 102.1" en F.M. y soy titular de la emisión televisiva "Tarde libre".
En Puebla soy reconocido como el periodista que se ha especializado en el área de espectáculos.

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