Las palabras “frontera” y “violencia” se han convertido, para la mayoría de mexicanos, en objetos non gratos de casi cualquier lectura, así que comenzar diciéndoles que este par de palabras es el protagonista del libro de la semana, tal vez no sea la mejor idea. Sin embargo, Eduardo Antonio Parra (León, Guanajuato, 1965) nos ofrece con esta antología de su primera etapa cuentística una verdadera lección de embellecimiento de los temas más sórdidos.

Sombras detrás de la ventana (Era, Conaculta, 2009) es un compendio de 28 cuentos que conforman su producción en el género hasta el 2006. Armado de forma cronológica, comienza con los nueve cuentos de Los límites de la noche, publicado originalmente en 1996, en el que se presenta como un narrador maduro, formado en el arduo mundo de la nota roja, que sabe revestir de un velo poético incomparable.

Continúa con nueve cuentos más, pertenecientes a Tierra de nadie, original de 1999, en el que nos ofrece una lectura insólita de las fronteras, sí, en plural. No sólo se trata de una línea geopolítica que tanta discordia ha causado entre dos países, sino de los límites personales que conforman las batallas de la gente del Norte: fronteras económicas, sexuales, de poder…es ahí donde habitan los verdaderos demonios que carcomen la esperanza.

Como una especie de interludio, continúa con “Nadie los vio salir”, un cuento publicado en el 2001 y que, en el año anterior, le granjeara a Parra el extinto Premio Internacional de Cuento “Juan Rulfo”, en aquel momento el más prestigioso certamen de narrativa corta en lengua española. La premisa del cuento es muy sencilla: una prostituta avejentada cuenta la historia de una noche en la que llegó al burdel una pareja bastante extraña, pero causante de un efecto casi religioso entre los asistentes. Una joya del cuento contemporáneo.

Para finalizar, tocan los cuentos de Parábolas del silencio, del 2006, su consagración en género del cuento en particular y en la literatura mexicana en general. Son nueve historias sólidas, redondas, en las que sus protagonistas experimentan las sensaciones más extremas a las que pueden llegar. Una venganza de familia; una prostituta que se vuelve dueña, literalmente, de un pueblo entero; los milagros que el Santo Malverde hace por una mujer ciega y su hijo: todas estas historias son muestra de un libro necesario en la biblioteca de la literatura actual de México. Aún si los temas que trata no son siempre los más agradables, sí son un espejo de lo que nos circunda todos los días, y qué mejor que asomarnos a él de una forma realmente poética.