Hay muchas películas que giran en torno a la gastronomía: Julie and Julia, Como agua para chocolate, Chef a domicilio, Ratatouille, Chocolate, La chica del Ramen, todas ellas  me gustan. Pero hay algo que disfruto aun más, me gusta ver cómo la comida es un personaje de reparto, donde no participa de manera estelar pero sí de forma esencial para la narrativa. Me asombra cuando los directores se fijan en ese pequeño detalle y utilizan un platillo para decirnos ciertas características, por ejemplo de qué humor está el personaje, o en qué época nos encontramos, cuál ciudad nos rodea, qué cultura nos influye, incluso hasta qué religión profesa el protagonista. La comida es una expresión de nuestra personalidad y de nuestra cultura,  y los buenos directores lo saben plasmar.

 

Tarantino, por ejemplo. Sé que cuando escuchas Quentin Tarantino seguramente sólo piensas en sangre, pistolas, y humor negro. Pero si algo tiene Quentin es una narrativa extraordinaria que en ciertos casos se ve rodeada por comida. Basta recordar la Malteada de 5 dólares de Pulp Fiction, que ayuda a romper el hielo entre Vincent (John Travolta)  y la novia del jefe, Mia Wallace (Uma Thurman). O el Strudel de Manzana en  Bastardos sin Gloria, donde cada sonido que hace el tenedor al romper el hojaldre del strudel cubierto por la crema batida aumenta la tensión. O la Cerveza desbordando la espuma en Django Sin Cadenas.

 

Otro de los directores que más admiro en este sentido es Hitchcock, particularmente en la película Frenesí, donde se ven marcadas las raíces del director, ya que Hitchcock fue criado en un mercado de Inglaterra y en Frenesí nos deja ver esta parte de su niñez retratando un mercado inglés, lleno de colores vivos y pescados frescos. Sin mencionar que la esposa del detective de esta historia de suspenso se la pasa cocinando platillos extraños que lejos de abrir el apetito, lo cierran.
Y como ellos hay muchos otros directores que hacen esta sinergia entre el cine y la comida, los cuales seguramente ocuparán espacio en próximas entradas.