Imagine usted a un hombre autoritario, con aficiones espiritistas, que busca perpetuarse en el poder…ah, y que en medio de todo esto, funda un partido que regirá el destino de su país, digamos, durante casi un siglo. Está buena la novela, ¿no? Sí, nada más que se trata de un personaje real: Plutarco Elías Calles y la hilarante historia que de él supo contar Ignacio Solares (Ciudad Juárez, 1945). Aquí las 5 razones de 360º para no perdérsela.

  • Antes de que pregunten, no, no se trata de una biografía de escuelita pero extendida a más de 200 páginas, es una novela en toda la extensión de la palabra que retrata los últimos años de un hombre que en las raíces judío-norteñas llevaba el pecado y la penitencia. Sagaz como pocos en su tiempo, supo escalar de forma impresionante desde un humilde profesor hasta ser el presidente de este país.
  • Un libro que trata un tema histórico será siempre un arma de dos filos. Porque sí, todos queremos saber hasta las más íntimas triquiñuelas de un personaje real, pero hasta para eso, un buen autor debe saber hacer su trabajo. Ni tanto que haga caer al personaje en un TVNotas histórico, ni tanto que lo haga por completo de cartón. Ignacio Solares logra el equilibrio perfecto que consagró a maestros de la narración histórica como Fernando del Paso.
  • Este libro es, además, el ejemplo claro de que si leyéramos más Historia (e historias, también con minúscula) no seríamos tan proclives a caer en los mismos errores. Digo esto porque El jefe máximo fue editado por el sello Alfaguara a finales de 2011 y…bueno, ya todos sabemos lo que pasó en 2012.
  • En una carta a su amigo José María Tapia, Calles le cuenta que ve fantasmas en su estudio y que quiere ponerse en paz con ellos. Es de este modo como se dispara su pasión por el espiritismo y se da la mejor escena de la novela: Plutarco departiendo con Madero, Obregón y hasta el Padre Pro, en una juerga que se extiende por varias de las más divertidas páginas escritas en los últimos años.

Finalmente, sí, esta recomendación trae plan con maña. Sólo quien viva debajo de una piedra no sabe que el próximo año se vuelve a decidir el destino de este país. Ya la elección del Estado de México nos dejó un precedente de lo que puede venir (¡otra vez!) para el 2018 si no nos ponemos a reflexionar en serio. Mejor primero lea El jefe máximo, y ya después me cuenta usted qué hizo con su voto.