Y tu cosita, ¿cómo se llama? 

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Una característica común en los países de habla hispana es la raigambre católica que ha moldeado nuestra moral. Esto, ya se sabe, ha traído consigo una cantidad incontable de tabúes que, desde luego, se han reflejado de forma preponderante en el lenguaje. La sexualidad sin duda ha sido la parte más afectada por dichas restricciones lingüísticas que nuestra cultura nos ha impuesto; para muestra baste la siguiente lista con sólo algunos de los muchos nombres que se han adoptado en distintos países que comparten la lengua de Cervantes a la hora de referirse a sus “cositas privadas”.

Para la intimidad femenina tenemos…

En México: el abrefácil, alcancía, almeja, araña, argolla, la aspiradora, la barbona, la baticueva, la bigotona, bizcocho, buchaca, buche, la canoa, cochito, la comemoco, coneja, cucaracha, cucurucho, chango, la chicholina, chocha, la destroncadora, ejotito, la espumosa, el estadio olímpico, el estuche, el frijol, Gigina, la herida, los labios de la negra, la limpiapicos, mamey, la mensual, la molleja, monedero, mono, moño de cochino, moñoñongo, nido, el ojo, ojo de Thundera, el oso negro, ostión, palomita, panocha, papaya, la pata de camello, pepa, pucha, la punketa, quelite, quesadilla, remame, la rompecondones, el sacapuntas, sapo, la sardina, la selva, la siempre tibia, el tajo, el tlacoyo, la trompuda, el tamal, el taquito, el tomahawk, la tragasables, el túnel del amor, la tuzita, la vaina, la verija.

En otros países:

Argentina y Uruguay: cajeta, concha, cotorra, chacón, cuchufleta, empanada, felpudo, la maga, pepa, zorra.

Centroamérica: comparte con México muchas palabras como conejo, coño, chocho y mico. En Puerto Rico se usan crica, coño – expresión hispana – y las usadas en Cuba.

Chile: cajeta, concha, la cholga, chuchundrula, chuchundruleña, el hachazo, la rajazorra, el tirabeso, la sonrisa vertical, yoni.

Colombia: berenjena, cachucha, la chascona, la cuca, culito, el monte de Eva, mico, la papona, pepa, piraña, yoyopola.

Cuba: bollo, bototo, coño, marraqueta, papaya, Toto, el turrón.

España: almeja, asunto, breva, concha, conejo, coño, chichi, chirla, chirri, chocho, chota, chuca, chumino, loncharaja, peseta, potorro, tota, felpudo, vaina.

Perú: arepa, bollo, conejo, pepa, la espumosa, chorope.

Venezuela: bollo, cuca, la come el mío, coño, cuchufleta, chocho, cuchara, chucha, el guardachurros, paparrucha, pepita, el tajo meón.

Y el pene también se llama…

En México: el de abajo, aguayón, birote, brazo de santo, brizna, cabeza de gato, cabeza de pepa, el cabezón, camarón, camote, cara de haba, colgazón, corneta, el cuaresmeño, la cosa, chaflán, chambarete, chile, chipotle, chorizo, chostón o chóstomo,

En otros países:

Argentina: batata, belín, caranta, cañón, catso, cazzo, chisme, chispa, chorizo, ganso, garompa, picha, pija, pinga, pistola, poronga, soldadotonga, verga.

Centroamérica: andorga – en Costa Rica –, arropilla, atarantacharcos, butifarra, cabezona, cipote, clavel, correa, cucota, minga, polla, verga – y muchos otros usados en México.

Chile: bombín, brocha, cabeza de alcancía, cabeza de bombero, cabeza rota, cabezón, cogollo, cogote, collofe, colloma, choclito, chula, pico – pero de ninguna manera “chile”.

Colombia: arriado, cabecipelao, cabeza de bombillo, cabeza de loza, cabezón, cacao, colón, compañero, copa, copetón, corozo, coso, garumpeta, manija, picha.

España: cachiporra, cigala, cimbrel, cipote, colilla, conina, chilaba, chistorra, chorra, churro, falo, higo, mástil, miembro, nabo, picha, parra, pija, pilila, polla, seta, la tercera pierna, señor calvo.

Perú: berengue, bigornia, brazo, brazo de santo, brocha, cabezón, coronta, chisa, el mastilverga, la pija, pirulí.

Puerto Rico: bicho, bejuco, cabezón, canelón, chota, güevo, minga, pendorcho, tolete.

Venezuela: la anaconda, cácaro, corota, chorizo, chota, chile, charra, pipe, pirulí, chimbo, poronga.

Basado en El libro de las malas palabras. Insultos, maldiciones y palabrotas del uso diario en América Latina, de Eduardo del Río “Rius”, México: Grijalbo, 2001.

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