Más líderes y menos charlatanes para el desarrollo de Puebla

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Para el profesor Rey David Navarro Martino, catedrático del área de negocios de la IBERO Puebla, nuestra ciudad tiene lo necesario para ser una verdadera potencia económica nacional. ¿Qué se necesita? Un liderazgo real que dé los resultados necesarios.

El panorama

Durante varias décadas Puebla se ha estado desarrollando bien. Sin embargo hay ciertos puntos en los que todavía carecemos de ciertas cosas:

  1. Mayor vinculación entre el sector académico y los centros de investigación. En la industria todo es producción y está muy bien; pero en las universidades es donde surgen las ideas y este puede ser un proceso beneficioso para ambos sectores si se lleva a cabo con eficacia.
  2. Apoyo de entidades públicas a las empresas. La mayoría son micro, pequeñas y medianas empresas; las grandes corporaciones del mundo empezaron como negocios pequeños. Pero en Puebla hay una gran mortandad de empresas pequeñas por falta de apoyo público. Se debería incrementar el presupuesto y vincular más a la sociedad al quehacer empresarial. Por otro lado, en las universidades se debe formar a los jóvenes como emprendedores en lugar de como empleados; se están devaluando las licenciaturas por la sobresaturación y esto impacta en la economía. Los grados académicos se están también devaluando, todos queremos que nuestros hijos sean licenciados y no siempre es necesario ese título.
  3. Formación del capital humano. Va muy vinculado al tema anterior pero en este sentido: los programas académicos no son adecuados a la realidad. Cuando una empresa llega a una ciudad como Puebla a veces no cubre su demanda de mano de obra porque la gente no está bien capacitada. Y lamentablemente en nuestra ciudad hay muchas universidades “patito”, ¡no es posible que haya más de 400 universidades! Desde luego estas instituciones no enseñan a los chicos a ser competentes. Si las universidades grandes tenemos nuestros defectos, imagínate las “patito”.
  4. Aprender de otros modelos. Corea del Sur, de ser uno de los países más pobres ahora es una gran potencia. Aprender de los mejores siempre ha sido un buen acicate y en nuestro país y en cada estado deberíamos aprender de ellos con humildad.
  5. Tecnología. No se trata de que por ser de vanguardia, un aparto o aplicación son lo mejor. ¿Para qué utilizamos las aplicaciones y dispositivos? Se trata de adquirir aquello que tenga un fin. En la vida en general sucede así: hay quien tiene mucho conocimiento pero no sabe cómo aplicarlo y, por otro lado, a los chamacos, cuando egresan, les piden experiencia y eso es un tremendo contrasentido. Empresas como grandes como Volkswagen hacen procesos de capacitación y selección y les resulta muy bien. Hay que pensar en el capital, pero no sólo el monetario; pensar también en la competencia, pero no sólo con el extranjero en el exterior, sino dentro de nuestras fronteras. Y sin duda un buen liderazgo más el conocimiento del mercado son indispensables.
  6. Es evidente que el clima ya cambió y el sector económico no puede quedarse cruzado de brazos. Por eso tenemos desastres ecológicos tan fuertes y aquí en Puebla, sin ir muy lejos, tenemos nuestros ríos completamente contaminados. Hacer conciencia sobre eso es fundamental para el desarrollo.

¿Cuál es su opinión sobre ciertos conferencistas o “motivadores” que tienen mucho éxito en el área de negocios?

Siempre y cuando las personas estén bien preparadas, vale la pena que te den un curso o una conferencia. Pero hay muchos charlatanes que sólo van a contar chistes y no dejan nada útil a la gente. Yo trabajo en el área de calidad y me ha pasado que en ocasiones llego a empresas donde la gente está vacunada contra este tema. Platico con el gerente y me topo con que mi antecesor en ese sector solamente enredó a la gente y no supo conducirlos a nada bueno. No se trata nada más de ir a contar experiencias graciosas, se debe tener la capacidad de hablar de números, gráficas e indicadores que de verdad sean de utilidad para la empresa.

Desde hace algunos años Puebla ha ido atrás de los regiomontanos en desarrollo industrial y económico, ¿los podemos alcanzar o superar?

Lo mismo pasó con Japón podría pasar con Puebla. En algún momento de su historia les dijeron a los japoneses “no te metas en la industria automotriz”, de haber hecho caso no conoceríamos Honda, Toyota y demás. Los japoneses creyeron en ellos mismos y es lo que deberíamos hacer en Puebla. Y debe empezar con los propios hombres de negocios, porque hablando precisamente de Monterrey, hay empresarios poblanos que prefieren apoyar a las empresas que llegan de allá a hacer crecer a las de acá. ¿Podemos alcanzarlos? Sí ¿Superarlos? También. Pero por un lado no va a ser un cambio de hoy para mañana, necesitaremos décadas para ello y, por otro lado, se necesitan liderazgos reales, no precisamente del gobierno o de un sector en específico, sino de aquellos que estén dispuestos a actuar para la conveniencia de toda la población y no nada más de sus propios bolsillos.

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