Los molletes poblanos, un postre de mesa

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Por Marco Antonio Martínez

La palabra “mollete” deriva de “molle” que en España se relaciona con la pantorrilla, es una parte abultada y es una tradición española nombrarlo así a este tipo de pan. De entre todos los dulces tradicionales que tiene Puebla, los molletes son uno que se da sólo una vez al año, al igual que los chiles en nogada, pero aquellos a partir del tercer domingo de junio, cada fin de semana desde los jueves, y hasta fines de agosto.

Este delicioso manjar por supuesto utiliza huevos, está hecho a base de un pan artesanal relleno de crema pastelera con coco envinado y cubierto de dulce de pepita. Combinación que muestra la perfecta síntesis entre los ingredientes de la Nueva España, como son la leche, el pan, el huevo, y el azúcar de caña, y los del México prehispánico. como la semilla de calabaza.

Este manjar en específico fue creado por las monjas clarisas, quienes lo hicieron para festejar el 12 de agosto a su patrona Santa Clara de Asís. A modo de curiosidad, las monjitas lo propusieron como postre para hacerle contrapeso al chile en nogada, que anteriormente era también un postre. Posteriormente, en el siglo XIX, lo empezaron a comercializar como el postre de los chiles en nogada, aunque en la historia no hay nada que haga referencia a ello.

La ofrenda de huevos a las clarisas

Santa Clara de Asís murió un 11 de agosto pero de 1253, fue una doncella noble que llegó a convertirse en dama pobre.

Por este motivo vale la pena contar una de las tradiciones entre las novias en lagunas partes del mundo: cuando se casaban por la iglesia católica tenían la costumbre de llevar huevos al convento de Santa Clara para asegurar un buen tiempo en su día de la boda, mientras que en otros lugares eran las amigas de la novia quienes debían ir antes de la boda a depositar la ofrenda. En otros países era la pareja la que acudía al convento para hacer la donación. El número de huevos siempre era de una docena porque representaban los meses del año. Esta tradición hizo que las monjas comenzaran a utilizar los huevos, elaborando productos de repostería; es por esta razón por el que los dulces están tan ligados a esta comunidad y por supuesto a la tan famosa calle de la Exportería de Santa Clara y anexas en Puebla capital.

La Orden de las Clarisas se ubicaba en la calle 6 Oriente, entre la 4 y 6 Norte. Es imprescindible disfrutar de esta temporada de molletes poblanos en la mesa junto a los seres queridos, familia o amigos. Los precios oscilan entre 65 y hasta 80 pesos, dependiendo del expendio de dulces.

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